5 cosas que debes saber antes de adquirir un perro Weimaraner

El perro Weimaraner o también conocido como el Braco de Weimar es otro de los perros que ha captado el interés popular, principalmente por su apariencia física y no tanto por su conducta. Con su típico color del manto y de los ojos nadie puede resistirse al atractivo de la raza weimaraner.

Esta raza es proveniente de Alemania, se originó en el siglo XIX de cruces del Bloodhound con algunos pointer. El resultado fue un perro excepcional. Toma su nombre del Gran Duque Carlos Augusto de Sajonia “Weimar-Eisenach”.

El Weimaraner es un perro de pelo corto, muy atractivo, y también muy activo. Su pelaje corto y espeso, le protege muy bien de la humedad; esto le permite ser un cazador eficaz en terrenos pantanosos. Originalmente fue un perro para la cacería de presas mayores como osos y lobos, pero también se le ha usado en la cacería de aves. Más tarde se le empleó como perro policía.

Esta particular raza de perros incluso está despertando cada día más la cantidad de adeptos y la mayoría de las personas que conviven con un ejemplar de dicha raza no duda en afirmar y confirmar que son “únicos”. De hecho los amantes de largas caminatas y la vía al aire libre se verán realmente acompañados en su actividad si la realizan en compañía de un perro de raza weimaraner.

El Weimaraner de hoy en día sigue poseyendo muchos de los aspectos que le convirtieron en una leyenda durante las antiguas cacerías. Posee una gran resistencia y una especial pasión por el rastreo y el olfateo. Ciertas teorías indican que no es un gran corredor, y otros teóricos actuales dicen que esto es así debido a que le gusta tanto su amo que prefiere estar cerca de él.

Ésta podría ser la opinión más acertada, ya que los Weimaraner son extremadamente leales y pueden mostrarse bastantes protectores con sus propietarios, familias y propiedad, pero este instinto de perro guardián no debería ser alentado. Son además muy valientes y obedientes, testarudos y llenos de energía, cualidades que no les hacen adecuados para propietarios sin experiencia. Como el Weimaraner fue desarrollado como perro de caza menor y aves, puede ser un poco peligroso para los pájaros y los pequeños mamíferos como gatos o perros pequeños.

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Al igual que muchas otras razas de caza de gran tamaño, el Weimaraner necesita hacer mucho ejercicio y debe ser controlado para poder evitar que salga a explorar en busca de caza. Se trata de un animal activo y lleno de mucha energía criado para cazar todo el día con su amo. Cualquiera que no pueda estar a la altura de esta conducta debería pensar en otra raza que no esté tan llena de vida.

La naturaleza bulliciosa del Weimaraner requiere un adiestramiento para la obediencia persistente. Lo adecuado es que se inicie tan pronto como sea posible, para así controlar su exuberancia. Los cursillos para cachorros y los ejercicios de control son necesarios para enseñarle que debe respetar y obedecer a todos los miembros de la familia. Los métodos de adiestramiento deben ser firmes aunque un poco amables, debido a que el Weimaraner es una raza tan sensible como llena de energía, y el trato severo destrozaría su buena disposición y su espiritu.

La gran mayoría de los Weimaraner ladran para así alertar a sus amos de la cercanía de posibles extraños o de cualquier otra cosa que crean que puede construir amenaza. Si se les deja solos durante largos períodos de tiempo prolongados, puede que ladren desesperada e incesantemente y podrían desarrollar una conducta destructiva. Aun siendo un perro de caza, esta raza se encuentra muy orientada hacia las personas y necesita su atención y afecto. Es básicamente un perro casero y no medrará si se le encierra en una perrera o en un lugar fuera de casa. Tanto si está de caza como en casa, necesita seguridad en su relación con su amo.

Se considera que los Weimaraner son fáciles de mantener en cuanto al acicalado y podrá llevar a cabo esta rutina en el hogar. Su pelaje liso mantendrá su lustre con un cepillado semanal con un cepillo de cerdas o un guante deslizador abrillantador, aunque el acicalado más habitual intensifica los lazos afectivos además de cuidar el pelaje, sobre todo para la variedad de pelo largo. Una gamuza será buena para estimular la circulación además de para secarle el pelo después del baño.

A pesar del mito y del folclore en torno al perro Weimaraner, no se trata ni de un paria ni de un super perro. Puede ser y será tan bueno o tan malo como se lo permitan las oportunidades.

perro Weimaraner

¿Cuáles son las características más importantes sobre los perros Weimaraner?

1. Historia del braco de weimar

La historia del perro Weimaraner inicia con el Gran Duque Carl August y los nobles de la corte de Weimar. El Gran Duque era conocido como el cazador entre los reyes y el rey entre los cazadores, seleccionó la raza gris plata para la caza en sus bosques.

Según la tradición alemana, no sólo el tiempo ha anulado las trazas del origen de la raza, sino que quizás fueron anuladas deliberadamente por los nobles de aquella época, para que este fantástico ejemplar sea exclusivo de la corte de Weimar.

Hoy en día acreditan que proviene de Francia e indirectamente del norte de África. Se piensa esto por el color de su pelo, semejante al de la raza de Saint Louis. El color gris es una característica hereditaria recesiva en esta raza de perros por lo que se deduce que fue seleccionado para obtenerlo.

La cabeza con el hueso occipital levemente pronunciado, al igual que el implante de ls orejas, están presentes también en el perro gris de Saint Louis. La cola no cortada tiene una curvatura muy particular que recuerda a la cola del Saluki.

El excepcional de este perro puede ser considerado como una característica heredada de los antiguos Leithund de Tracia, que nos retrotraen a un momento anterior de la creación de la República de Weimar. En el siglo trece, Luis IX de Francia, regresando después de una cruzada al norte de África, llevaba con él ejemplares del que después se le llamó el perro gris de Saint Louis, lo cual fue muy utilizado en Francia para el rastreo y captura de piezas en los bosques.

Esta raza no convivía ni compartía con los otros perros, vivía sólo con sus cuidadores, lo cual puede explicar la unión con el hombre y la necesidad de estar en familia de los Weimaraners actuales. En el siglo XV, otros perros grises fueron llevados Europa desde el continente asiático.

Finalmente el Gran Duque Carl August, un apasionado de todo perro de caza, seleccionó la raza, buscó y encontró viejas líneas francesas, y siguiendo la tendencia de la época, un perro versátil y ágil, y ñas cruza probablemente con pointers españoles y algunas otras razas. De estas cruzas surgió el Weimariano de pelo largo, que fue aceptado oficialmente por el club alemán en 1935.

A fines del siglo XIX, el Weimaraner era el rey y el principal de los perros de caza, ya que era un perro tímido y un tanto temeroso, que debía ser tratado bien y con dulzura, hablándole en tono bajo. En 1882 el Braco de Weimar era ya una raza completamente conocida y confirmada gracias a su versatilidad, y era usado además por los cazadores profesionales y guardias forestales.

El reconocimiento oficial de la raza no fue simple de obtener, pero finalmente en 1897 nace el Club Alemán. Después de la Segunda Guerra Mundial, la zona americana había prohibido la caza y la posesión de las armas de fuego, y por esa razón muchos Weimaraner fueron exportados.

Por muchos años se hicieron diversas suposiciones del origen de esta peculiar raza, evaluando así que fueron el resultado de cruzas con Kurzhaar, Bloondhound, Pointer, y hasta salieron teorías de que era una mutación genética del Kurzhaar.

Hoy en día el origen es más claro, gracias a los estudios de los seguidores de esta raza, a pinturas de la época y al estudio de la genética del color. Debido a la exportación después de la Segunda Guerra Mundial, explica el boom en Estados Unidos de la raza.

En la actualidad los conocemos como los fantasmas de plata o fantasmas grises gracias a los soldados americanos que los veían pasar moviéndose elegantemente por los campos alemanes. El verdadero desarrollo de esta raza fue en los años 50, cuando el perro Weimaraner fue considerado y establecido como un perro de buen gusto, alta clase y de inteligencia casi humana.

Hoy en día el Braco de Weimar es utilizado como perro de búsqueda y rescate, participa en deportes caninos, tiene una importante presencia en exposiciones canina y es una excelente mascota en diversos hogares. Pero a pesar de todo lo antes mencionado, sigue siendo fundamentalmente un perro versátil de caza con instintos muy fuertes y excelente desempeño en el campo.

2. Apariencia física

El Weimaraner es un hermoso perro, esbelto, de caza y de tamaño mediano a grande. Adecuado para diferentes tipos de trabajos, tendinoso, con fuerte musculatura. Las diferencias de tipo entre el macho y la hembra son claramente marcadas. La variedad más conocida de esta peculiar raza es la de pelo corto, aunque también existen Bracos de Weimar de pelo largo.

Proporciones importantes: Este perro es fuerte, musculoso y atlético. La longitud de su cuerpo es ligeramente superior a la altura a la cruz. La espalda es relativamente larga y la grupa un poco inclinada. El pecho es profundo, llegando casi a la altura de los codos, pero no es muy ancho. La línea inferior asciende ligeramente a la altura del vientre.

Cráneo: Está en perfecta armonía el con el resto del cuerpo y la región facial. En el macho es más ancho que en la hembra, aunque en ambos la relación entre el ancho del cráneo con la longitud total de la cabeza deben tener buenas proporciones. En la mitad de la frente presenta una hendidura, pero la depresión naso-frontal (stop) es poco pronunciada. El occipucio es leve o moderadamente marcado. Detrás de los ojos el arco superciliar es bastante visible.

Trufa: El Weimaraner posee una trufa grande que sobre sale al maxilar inferior. Es de color carne oscura, pero cambia gradualmente al color gris en su parte posterior.

Hocico: Es largo, en los machos es especialmente fuerte, con una apariencia de perfil casi angular. El hocico y la zona de los caninos son aproximadamente igual de fuerte. Poseen una caña nasal recta, a veces un poco arqueada pero nunca manera cóncava.

Labios: Están moderadamente superpuestos y son de color carne al igual que el paladar. Presentan una pequeña comisura labial. Sus mandíbulas y dientes son fuerte, con dentadura completa, regular y fuerte.

Ojos: En los adultos los ojos son de color ámbar claro a oscuro y tienen una mirada expresiva e inteligente. En los cachorros los ojos son azul cielo. Son redondos, un poco inclinados y presentan párpados bien adherentes.

Orejas: Las orejas son anchas y bastante largas, cuelgan a los lados de la cabeza llegando a la comisura de los labios, con las puntas redondeadas. Cuando el perro está atento a algo las dobla ligeramente hacia adelante.

Cuello: De porte y apariencia noble, la línea del perfil superior arqueada. Es musculoso, casi redondo, no tan corto pero sí seco. Enchanchándose hacia los hombres con una inserción armónica hacia la línea del dorso y el pecho.

Cola: La cola del Braco de Weimar es fuerte, está cubierta de pelo y se inserta un poco más abajo de la línea de la espalda, si se compara con otras razas. Cuando el perro está activo la lleva horizontal o un poco levantada, pero en reposo la lleva colgando. Tradicionalmente se amputaba a un tercio de su longitud, pero afortunadamente hoy en día ese no es un requisito del estándar de la Federación Cinológica Internacional (FCI) para la raza.

Pelo: El pelaje de este perro puede ser corto o largo, dependiendo de la variedad a la que pertenezca el perro. En la variedad de pelo corto, la capa externa es fuerte, bien tupida y pegada al cuerpo. En dicha variedad casi no existe lanilla interna. En cambio, en la variedad de pelo largo, la capa externa es larga y suave, y puede o no existir lanilla interna.

Color: En ambas variedades el color puede ser gris plateado, gris ciervo o gris ratón, así como transiciones entre tonalidades. Por lo general, la cabeza y las orejas suele ser de un color más claro. Se admiten marcas blancas pero sólo muy pequeñas en el pecho y en los dedos. Ocasionalmente en la mitad de la espalda posee una “línea de anguila” oscura más o menos marcada.

3. Conducta y temperamento del perro weimaraner

En cuanto al comportamiento de la raza de perro Weimaraner, se trata de un perro medianamente inquieto y bastante excitable. Es un perro muy obediente, dinámico, curioso, leal e inteligente, y muy fácil de entrenar. Llegan a ser las mejores mascotas cuando se les permite ser parte de la familia. No demuestra problemas con niños que se portan bien y respetan al perro. También puede ser un perro muy bravo y decidido cuando tiene que serlo. Sus instintos cazadores son fuertes y salen a flote con facilidad.

Además, este perro de muestra germánico destaca por su gran elegancia y polivalencia, ya que es apto en todo tipo de terrenos y para todos los tipos de caza. Es un perro de cacería versátil, manejable, enérgico y apasionado con una búsqueda sistemática y enfática aunque no es excesivamente temperamental. Su sumisión y equilibrio hacen que tenga un fácil adiestramiento, y también resulta ser un estupendo perro de compañía. Se ha ganado además el aprecio de los monteros por valer para todas las estaciones y temperaturas. Es ideal para batidas, para caza delante de sí, e inclusive para rastro de sangre.

Sin embargo, no son perros demasiado amistosos con los extraños o desconocidos y son además altamente excitables y activos. Por tal motivo, es común verlos con bozales en la calle.

Un hecho que suele ser característico en esta raza de perros es su afectuosidad con la familia por lo que con bastante frecuencia se transforma en un perro extremadamente dependiente de la presencia de sus propietarios. Esto que en un principio resulta del gran agrado de muchas personas puede resultar un poco contraproducente cuando el perro deba quedarse solo, debido a que son proclives a manifestar ansiedad por separación. Esto prevenirse con un adecuado manejo del vínculo con el cachorro a fin de evitar la aparición de un hiperapego.

Otra de las características que se observan con bastante habitualidad en la raza Weimaraner es su comportamiento destructivo, hecho a tener en cuenta si vive en un apartamento pequeño y no dispone del tiempo necesario para brindarle la posibilidad de salir a realizar una adecuada cantidad de ejercicio.

4. Salud y cuidados

Ésta suele ser una de las razas de perros más saludables que existen y con menor predisposición a enfermedades hereditarias. Aun así, el Braco de Weimar es muy propenso a la torsión gástrica por lo que hay que evitar que haga ejercicio inmediatamente antes y después de comer. Otras enfermedades que se presentan en esta raza con cierta frecuencia son: disrafismo espinal, displasia de cadera, entropión, hemofilia A y enfermedad de von Willebrand.

El pelaje del Weimaraner, tanto de pelo corto como de pelo largo, es relativamente fácil de cuidar, debido a que no requiere de atenciones especiales. Sin embargo, es necesario el cepillado regular para así retirar el pelo muerto y evitar enredos en la variedad de pelo largo. Solamente hay que bañar al perro cuando se ensucia y no hay que hacerlo habitualmente para no dañar su pelo.

Este peculiar perro necesita de mucho ejercicio y compañía. Es un perro cazador por naturaleza y necesita correr y jugar libremente en zonas seguras, pero también necesita pasar mucho tiempo con los suyos. No es un perro que se pueda dejar solo por períodos prolongados cada día.

Dada su gran necesidad de ejercicio, el Braco de Weimar no es un perro apto para vivir en apartamento, aunque puede acostumbrarse si recibe largo paseos cada día, como lo hemos mencionado anteriormente. Es mejor si vive en una casa con jardín amplio o en una zona rural, siempre que tenga la posibilidad de correr y jugar afuera pero también pasar mucho tiempo dentro de casa junto a los suyos.

5. Alimentación de la raza weimar

Las necesidades alimenticias para el perro Weimaraner son, como ración de mantenimiento, variables, según el peso, desde las 1450 a las 1700 Kcal. diarias. La ración debe aumentarse hasta el triple de estos valores para los ejemplares que estén sometidos a una intensa actividad física, como la de la caza. Por tal motivo, en este período, para evitar la ingestión de grandes cantidades de alimentos difícilmente digeribles, es necesario aumentar los lípidos con respecto a los carbohidratos. Las grasas, en efecto, constituyen para el perro una fuente de energía de volumen más reducido.

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