10 Cosas que todo padre debe saber para presentar gatos y niños

Para muchos padres, la idea de unir niños y gatos resulta completamente natural; para otros, puede que sea una situación un poco aterradora. Los niños y los gatos pueden terminar siendo excelentes compañeros, sin embargo, a la hora de establecer esa relación, se debe tener un poco de sentido común, estar consciente de que se necesita crear un ambiente que sea saludable para todos. La clave para ser exitoso es prepararse con antelación y continuar con el proceso de educar y monitorear la relación.

Para darte una idea de cómo comenzar, te decimos las 10 cosas que todo padre debe saber cuando se trata de la convivencia entre niños y gatos.

1.- ¡No te deshagas del gato!

No tienes que salir de tus gatos si esperas un bebé
No tienes que salir de tus gatos si esperas un bebé

No te sorprendas, esto lo decimos porque muchos padres que están a la espera de un bebé entran en pánico con la simple idea de tener una caja de arena en la casa, sobre todo después de que algunos médicos le dicen a las mujeres embarazadas que corren el riesgo de dañar la salud del bebé si están cerca de las heces de un gato. Lamentablemente, muchos padres se dejan llevar por lo que la gente les dice sin buscar realmente la información completa y adecuada. La verdad es que hay una enfermedad llamada Toxoplasmosis que si podría causar daños a tu bebé. El consejo no es simplemente deshacerse del gato, lo único que debe pasar es que algún otro familiar se encargue de limpiar la caja de arena por ti para eliminar el riesgo del contagio de la toxoplasmosis; sin embrago, si eres tú quien tiene que manipular la caja, hazlo usando guantes de látex, una máscara y lava muy bien tus manos luego de hacer la limpieza. La mejor manera de prevenir este tipo de contagios es a través de una buena higiene y sentido común.

2.- Prepara a tu gato

Hay pasos que puedes seguir para introducir gatos y niños sin riesgos
Hay pasos que puedes seguir para introducir gatos y niños sin riesgos

Si estás esperando un bebé y ya tienes en casa un gato, hay varias cosas que puedes hacer para preparar a tu gato antes de la llegada del bebé. Intenta ponerte en sus zapatos y piensa en lo confuso que será para tu mascota afrontar los cambios que significan traer una nueva personita a casa que huele diferente y suena diferente. Para preparar a tu gato, trata de arreglar el cuarto del bebé con tiempo para que puedas trabajar gradualmente con él. Haz que se sienta cómodo con los sonidos de los juguetes que tendrá a disposición tu bebé. Puedes hacer sesiones de juego en el cuarto para que el gato aprenda a relajarse con los sonidos y movimientos de los elementos nuevos. Otra idea es que te coloques talco y colonia para bebé para que tu gato se vaya acostumbrando a los olores. Trata de no cometer el error de volverte demasiado envolvente con tu gato en este período, la idea es que el gato se acostumbre a una rutina que no cambie cuando llegue el nuevo miembro de la familia. Si tienes familiares o amigos que tengan niños, puedes organizar una visita para que tengas una sesión de juegos con tu gato mientras hay un bebé en casa, de esta manera, estarás acostumbrando a tu mascota a relajarse en la presencia de un niño.

3.- Crea un ambiente adecuado para tu gato

Crea un espacio para tu gato en el que se sienta a salvo, este es un ejemplo de un lugar para escalar
Crea un espacio para tu gato en el que se sienta a salvo, este es un ejemplo de un lugar para escalar

Lo que esto significa es que debes crear un escenario en el que para tu gato sea fácil escapar a algún lugar seguro si se siente ansioso y que tenga un área en la que el bebé no esté. Debes procurar contar con un mueble para gatos en donde el gato pueda escalar y llegar a un punto en el que esté fuera del alcance del niño. Los gatos por lo general prefieren escapar de una situación estresante que tener conflictos, es por esto que tener esa clase de sitio a escapar es una excelente idea. La zona libre de niños debe ser el área en la que el gato come, tiene su agua y su caja de arena, debes asegurarte de que cuando esté comiendo o usando el arenero no tendrá que preocuparse por la presencia del niño.

4.- Supervisa sus encuentros

Supervisa los encuentros entre tu gato y tu bebé
Supervisa los encuentros entre tu gato y tu bebé

Cuando se trata de bebés y niños pequeños debes asegurarte de estar presente siempre que los dos estén en contacto. La cuna, por ejemplo, debería ser un área libre de gatos. Si te sientes más segura, puedes mantener la puerta del cuarto del bebé cerrada para mantenerlos separados, sobre todo cuando el bebé está pequeño. A medida que el niño crece, puede sentirse atraído al movimiento de la cola de este mientras camina y si no se está supervisando, alguien puede salir herido de esta atracción. Aún los animales más nobles y de mejor carácter pueden reaccionar de manera defensiva si se siente atacado o vulnerable.

5.- Monitorea la salud de tu gato

Recuerda que la salud de tu gato es ahora más importante que nunca con la presencia de un niño en casa
Recuerda que la salud de tu gato es ahora más importante que nunca con la presencia de un niño en casa

Es muy importante entender que a pesar de lo compleja que se vuelve la vida con la llegada de un bebé a casa, la salud de nuestro gato también merece ser atendida, sobre todo porque ahora la salud de nuestro retoño también podría depender de eso. Recuerda estar pendiente de aplicar protección para las pulgas, mantener sus uñas limadas, cepíllalo para deshacerte del pelo muerto y mantente preparada para atender alguna emergencia. Recuerda que los animales que se sienten enfermos tienden a reaccionar de mala manera con frecuencia y puede que notes cambios en su temperamento que afecten su manera de relacionarse con el bebé.

6.- Mantén la rutina de tu gato

Trata de mantener la misma rutina antes y después e la llegada del bebé
Trata de mantener la misma rutina antes y después e la llegada del bebé

Los gatos no son muy buenos amigos de los cambios así que para evitar más estrés, trata de mantener la misma rutina de horas e alimentación y juego. Si se te hace muy difícil manejar esta rutina, busca algún miembro de la familia que esté dispuesto a ayudarte a continuar su rutina, de esta manera reducirás la ansiedad que causa la llegada del nuevo miembro.

7.- Enséñale al niño cómo tratar y hacerse cargo del gato

Enséñale a tu niño a jugar con su mascota de la manera correcta
Enséñale a tu niño a jugar con su mascota de la manera correcta

Es normal que los niños se sientan atraídos a acariciar al gato, pero recuerda que debes enseñarle la manera correcta de hacerlo para evitar problemas, los niños pequeños suelen tomar el pelaje o la cola del gato y cerrar sus manitos, enséñale a acariciarlo con las manos abiertas. Muéstrale a tu bebé de qué manera puede interactuar con la mascota, cuándo el gato no quiere jugar y cuándo quiere que lo acaricien.

8.- Enséñale empatía a tu niño

Enséñale a tu niño que los gatos son seres vivos que sienten tal como ellos
Enséñale a tu niño que los gatos son seres vivos que sienten tal como ellos

La idea es que tu niño diferencie a su mascota de un animal de peluche, que sepa que sienten dolor, amor y que necesitan cuidados especiales. Mientras más pronto trabajes de esta manera con tu retoño, más podrás moldear su relación no solo con tu gato, si no con todos los animales.

9.- El gato no es responsabilidad del niño

Loa niños pueden ayudar pero no ser los responsables de la mascota
Loa niños pueden ayudar pero no ser los responsables de la mascota

Muchas veces son los niños los que les piden a los padres una mascota haciendo promesas de que lo cuidarán, la verdad, es que un ser vivo no puede ser responsabilidad de un pequeño. Los animales son seres vivos que necesitan ser atendidos, un gato no puede quedar con su envase de agua vacío porque al niño se le olvidó llenarlo; los niños no pueden de la misma manera que un adulto entender el comportamiento de una mascota para comprender los cambios en su salud o actitudes. Dale a tu niño tareas que sean apropiadas para su edad con respecto a los cuidados del gato, de esta manera el niño aprenderá a hacerse cargo progresivamente de su compañero de vida.

10.- Modela el comportamiento que quieres ver en tu hijo

Sé el dueño que quisieras que fuera tu hijo
Sé el dueño que quisieras que fuera tu hijo

Tú debes servir de modelo para las actitudes que quisieras que tu niño tuviera con su mascota. Si quieres que sea tierno, debes serlo tú también. Si pierdes la paciencia con el gato delante de tu hijo y le gritas o golpeas, más adelante verás al niño hacer lo mismo. La idea es que le enseñes a amar a los animales tanto como los amas tú, así que sé el ejemplo de lo que quieres ver en él.

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